
Creo firmemente en la teoría de que el amor te vuelve loco, idiota, impulsivo, soñador, sumiso, indiscreto, sutil, sincero, tonto, inestable...
Pero lo que merece la pena vivir del amor es el sentimiento de no saber nunca lo que va a pasar. Porque puede que mañana te levantes y él se haya ido. Ó puede que cuando abras los ojos él esté ahí, de nuevo, a tu lado para abrazarte y recordarte lo mucho que te ama... y entonces eres feliz
No hay comentarios:
Publicar un comentario